Thursday, October 13, 2005

Proyección para uno

Situación bastante probable en Lima: ser el único espectador de una película arrimada en un horario imposible de una sala escondida. Me pasó con "Rebeca" de Hitchcock, en algún Cine Club en la Av. Bolívar (más tarde aquella noche iría a ver a la Pecosa, recuerdo, y ese entusiasmo romántico fue lo que encendió mi estoicismo de cinéfilo que aguantó un par de horas una situación dominical depresiva que me pudo costar unas pastillas extra). Creo que también me sucedió con Blair Witch Project, que fui a ver con mi hermano. Al final terminamos abrazados del espanto (ayer S. me confirmó que soy miedoso) y comprendiendo que adolescentes todavía no habíamos dejado de ser. La última situación parecida fue en el antiguo cine Pacífico con C. Entramos a ver una película burlesca francesa que terminó en simple burla por lo aburrida que era y no encontramos mejor forma de matar el tiempo que ahorrarnos las tensiones y empezar a afrancesarnos en algo con varios besos franceses. Era la primera vez que nos besábamos. Y fue la primera vez que desnudé a alguien en el cine. Y la primera vez que alguien me bajó los pantalones y puso su boca sobre un sitio distinto de mi boca (en el cine). No sé por qué de pronto se me dio por volver a retomar el hilo de pélícula. No fuera a ser que lo burlesque se transformara en noir. ¿A qué iba? Ah, sí. A que este blog es una proyección. Esta es mi propia película. Y hay un solo espectador. Siempre me gustó esa política: la función se cumple sí o sí. Y lo mismo pasa aquí.

1 Comments:

Blogger scary_monster said...

Uno de los más grandes enemigos del talento es la modestia. Ni filósofo ni psicológo, aunque me gustaría ser cualquiera de los dos. Soy un hibrido, una cosa que no se define. Quizás por eso me interesa la realidad.

November 03, 2005  

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